Primeros pasos

Lo primero que necesitas resolver es elegir el tipo de vehiculo que se adapte mejor a tu viaje. En muchos casos no sera una cuestión de elegir sino aquello a lo que puedas acceder. Aun asi, el tipo de vehiculo, su forma, su tamaño, son las cosas que van a definir que es lo que puedes hacer en el y que no

Cómo elegir el vehículo ideal para tu motorhome: Guía basada en nuestra experiencia

La elección de la forma de viaje es lo que define cómo debes prepararte. Antes de comprar nada o empezar a soñar con el diseño, hay que poner todas las opciones sobre la mesa:

  • Mochilero / Bicicleta / Moto

  • Auto / Camioneta con Camper

  • Casilla Rodante

  • Furgoneta / Minibús / Colectivo

Este primer paso es fundamental. Aquí es donde deben sincerarse y hacer el proceso de selección a conciencia, sin romantizar el viaje. Hay que ser realistas, más aún si el viaje va a transformarse, como en nuestro caso, en una forma de vida. Si tu plan es solo por períodos cortos de vacaciones, tus elecciones pueden ser distintas, pero si vas a vivir en la ruta, la honestidad es tu mejor herramienta.

Nuestras 3 premisas innegociables

Para elegir nuestra "casa", nos basamos en tres pilares que marcaron el camino:

  1. Comodidad: Queríamos que nuestro viaje fuera cómodo; un hogar, no un campamento eterno.

  2. Versatilidad: Necesitábamos pernoctar en cualquier lugar sin preocuparnos por el clima y poder circular por las calles estrechas de los pueblos más chicos.

  3. Seguridad: Sentirse seguro durante el viaje, tanto en ruta como al dormir, no tiene precio.

El proceso de descarte: ¿Por qué no otras opciones?
  • Mochileros, bicicleta o moto: No es lo que queriamos para nuestro viaje. No lo veíamos sostenible en el largo plazo

  • El Auto (Renault Duster 4x4): Era nuestro vehículo y lo amábamos por su robustez. Pero al analizarlo, la comodidad nos hizo descartarlo. Cocinar, dormir e ir al baño se convertirían en un desafío constante. Pregunta clave: ¿Voy a renunciar a las comodidades mas simples a las que estoy acostumbrado (una cama, una mesa, un baño) y enfrentar el desafio diario de armar y desarmar la "casa" en un espacio tan reducido? Nosotros decidimos que no.

  • Casilla Rodante: Son cómodas y permiten liberar el vehículo, pero a ambos nos generaba inseguridad el efecto "tijera" en la ruta. Fue un miedo personal, quizá sin una base técnica específica, pero suficiente para dejar esta opción en segundo plano.

  • Camioneta con Camper: Nos gustaba, pero los costos no eran factibles para nosotros. Conseguir la camioneta más el camper (que no son económicos) se hacía cuesta arriba. Además, aunque vienen armados, limitan mucho la posibilidad de personalizar el interior a tu gusto.

  • El Colectivo: Si bien el tamaño permitía hacer cualquier cosa adentro, creímos que nos limitaría demasiado el movimiento. Queríamos poder "meternos" en casi cualquier lugar, y un colectivo no nos daba esa libertad.

El ganador: El Furgón o Minibús

Finalmente, optamos por un furgón o minibús (modelos de 19 asientos). Nos daba la posibilidad de armarlo desde cero en función de nuestras necesidades y opiniones. Queríamos saber a ciencia cierta qué estaba en cada lugar y para qué. Para nosotros, el proceso de construcción era parte del viaje.

Nuestra elección final: Iveco Daily 50C16 (2009)

Buscábamos algo muy específico y estas eran nuestras condiciones:

  • Baño completo y cama fija de dos plazas.

  • Poder estar parados adentro (altura interna).

  • Cabina conectada internamente con la casa y mucha luminosidad.

  • Motor fuerte para cargar con el peso de la camperización sin problemas.

Tras buscar entre varios modelos (Sprinter, Master, Ducato, Transit), la vida alineó los planetas y encontramos nuestra Iveco Daily 50C16 Citybus. Con un espacio de 4,5m de largo, 1,9m de ancho y 1,90m de altura, era el lienzo ideal. Al ser el modelo "citybus", viene todo vidriado; una ventaja enorme para la luminosidad que buscábamos, aunque un desafío para el aislamiento que veremos más adelante.

Conclusión: El viaje empieza con una verdad

La camperización perfecta empieza con una dosis brutal de honestidad. Podés engañar a los demás con una foto linda en redes sociales, pero no podés engañarte a vos mismo cuando tengas que armar la cama muerto de cansancio o cuando el motor no tenga fuerza para subir esa montaña que tanto soñaste.

Tomate el tiempo de analizar tus premisas, hacé listas de descartes y, sobre todo, sé realista con tu presupuesto y tu paciencia. El viaje empieza mucho antes de arrancar el motor: empieza en esta elección.

¿Y vos? ¿Cuál de todas estas opciones sentís que encaja realmente con tu estilo de vida?